La brasileña de toda la vida, pero sin el punto cursi. Trenzamos a mano el punto de flecha con hilo de algodón mate en seis colores que no se pisan entre sí: rosa chicle, amarillo, turquesa, morado, rosa suave y blanco. El resultado es una banda plana, firme y con relieve, de esas que quedan bien solas o apiladas con otras tres.
Cada pulsera lleva cerca de mil doscientos nudos repartidos en varias horas de trabajo. Por eso la trama queda apretada y no se abre con el uso. Los extremos se rematan en dos cordones trenzados redondos con nudo corredizo, así que se ajusta en un segundo y sirve igual para una muñeca fina que para una ancha.
- Material: 100 % hilo de algodón mercerizado, sin metales ni níquel.
- Medidas: banda de 1 cm de ancho y 20 cm de largo; ajustable de 14 a 22 cm de contorno.
- Cierre corredizo con dos cuentas de madera natural en las puntas.
- Resistente al agua: puedes ducharte y bañarte con ella puesta.
- Hecha a mano nudo a nudo; se puede pedir en otra combinación de colores.
Cuidados: el algodón aguanta el agua salada y la piscina, pero si la llevas mojada mucho rato tardará en secar. Lávala a mano con jabón neutro, aclárala bien y déjala secar al aire y a la sombra para que los colores no pierdan intensidad.
Sin piezas pequeñas sueltas, apta a partir de 6 años. Pesa 6 g, o sea, nada.
Aviso: crean adicción. La primera nunca es la última.








